Si bien es cierto que internet es la vitrina con más exposición y mayor potencial para realizar negocios, no deje que la fiebre tecnológica le caliente la cabeza, pues una página web mal concebida puede tener un efecto contrario al deseado y terminar por espantar a los posibles clientes.
“Según estudios del 2007, el 68% de las empresas con más de diez empleados tenían sus propias páginas web. Si sumamos las microempresas, ese porcentaje baja a menos del 30%. Entonces, nosotros vemos una posibilidad muy grande para crecer, pero hay que hacerlo siguiendo ciertas pautas y estándares”, explica Patricio Gutiérrez, secretario ejecutivo del Comité Estrategia Digital, que junto al Ministerio de Economía lanzaron la Guía Web 2.0.
“Este documento contiene tanto instrucciones generales muy básicas como elementos más técnicos para crear una página que realmente funcione”.
-¿Son todas las páginas web iguales?
-No, hay que distinguir dos tipos de páginas web para hacer negocios, dependiendo si se ofrecen servicios o productos.
-¿Qué particularidad tienen las de servicios?
-Una empresa de servicios debe considerar lo siguiente: primero, la página web tiene que agregar valor a la empresa respecto de la atención presencial. Segundo, este tipo de empresa debe permitir la autoatención y asegurarse de que el cliente pueda encontrar fácilmente la información que necesita.
-¿Qué pasa si no se siguen estos consejos?
-En estos rubros se plantea una promesa de atención y si esta no es cumplida desde la página web, de inmediato el cliente concluirá que el servicio en la realidad tampoco es bueno. Dejas una mala imagen y antecedente para el resto de tu trabajo. Además, no hay nada más inútil y contraproducente que una página linda sin contenido ni información.
-¿Qué hay de las páginas para vender productos?
-Bueno, en estos casos es fundamental que el sistema de compras sea eficiente. Parte importante de una venta es tener un mecanismo de comercio electrónico que funcione bien, que dé garantías de seguridad e incentive al público a comprar.
-¿Qué tan importante es la actualización de los contenidos?
-Es crucial. Muchas veces se mandan a hacer páginas, se suben a la red y quedan tiradas . Lo que ocurre en esos casos es que quedan publicadas ofertas caducas, y si el cliente llama por una y le dicen otro precio, de inmediato la empresa pierde credibilidad. Lo mismo ocurre cuando ofreces tiempos de respuesta a consultas por mail y no los respetas.
Fuente: Revista Pymes, LUN
